El diseño de sonido sigue siendo genial, apenas ahora noté ese efecto de sonido cuando salen por los agujeros/ventanas de su yurta.
De cierta forma me provocaron ternura en este capítulo, me recordaron a esa linda etapa en la que como niños cogíamos cosas que no debíamos, o llegábamos a conclusiones rarísimas aunque perfectamente lógicas para uno, me dió ternura esa inocencia nacida del aislamiento, pero por lo mismo del origen de esta me dió un poco de tristeza





